El hotel cuenta con 30 habitaciones y suites, todas con techos de doble altura, mobiliario vintage y una decoración que incluye toques de los años 60's, antigüedades y obras de arte contemporáneas. Todos los cuartos poseen enormes ventanales de cristal con persianas eléctricas que permiten disfrutar una magnífica vista exterior de la ciudad. El restaurante ofrece una sofisticada y acogedora atmósfera retro, donde todos los elementos provienen de renombrados diseñadores contemporáneos, desde las mesas y las sillas hasta las lámparas o los cubiertos.