En el hostal, todo está pensado para que esa magnífica experiencia de la naturaleza vaya acompañada de la sensación de sentirse en casa. Para ello, la cafetería tiene una acogedora chimenea, el mobiliario guarda el calor de la madera, el pequeño y sencillo restaurante reúne los sabores de las casas de aldea y las terrazas se abren a las claras noches de verano y al frescor del agua.