Apartamentos de cuatro estrellas, construidos simulando un pequeño pueblo típico mallorquín, están edificados en una zona exclusiva a primera línea de mar. Disfrute de una vista maravillosa al mar, a la piscina, al jardín y a un pequeño bosquecillo de pinos situado en frente del Restaurante Flor de Sal. Además, ofrece un spa ideal para relajarse y deshacerse del estrés del día a día.